La familia Colsani llegó desde Milán a fines del siglo XIX, trayendo a Argentina el oficio de panadero. En Rafaela, Don Pedro Colsani consolidó una marca que hoy su hijo y nietos mantienen viva con el alma. Tras más de un siglo de historia, combinamos tradición y desarrollo constante en busca de la receta ideal. Cuidamos cada detalle e ingrediente para lograr un sabor inigualable, dejando que el paladar de cada cliente sea el juez legítimo de nuestra calidad.